José Manuel Ballesteros
LA CASA DE MIS ABUELOS
Cuando cumplí mi mayoría de edad, me
fui a vivir sola a la antigua casa de mis abuelos.
Me encantaba aquel lugar, era precioso,
allí habían pasado la infancia mi madre y mi tía, me hacía
muchísima ilusión vivir allí.
La primera noche que pasé, escuché un
ruido debajo de la vieja cama de mi tía, me asomé a ver qué era lo
que ocurría. No sé qué pasó, algo me atrapó y me metió debajo de
la cama.
Escucho muchos ruidos extraños e
intento salir de aquí, pero no puedo.
María César.
LOS PAYASOS JUGUETONES
Una noche de invierno muy oscura y cerrada, me quedé a dormir en casa de
mi abuela, la cual tiene encima otra planta donde sólo se hallan
muebles y cosas antiguas. Cuando me estaba quedando dormido, escuché
arriba unas risas y mucho ruido, pensé que habría subido mi tío con los
amigos. Escuché risas de niños y eso ya me extrañó más. Subí a ver qué
pasaba, estaba todo desordenado y unos payasos que había guardados en
cajas cerradas, estaban tirados por los suelos. Los volví a guardar y me
fui para mi cuarto a dormir.
Me despertaron de nuevo los ruidos, volví a subir y otra vez los payasos estaban fuera de las cajas, había algunos en el suelo y otros encima de muebles y estanterías. Empecé a recogerlos.
Cuando ya me iba, estaban puestos en la puerta mirando hacia fuera, ya estaba muy asustado y no sabía qué hacer, caminé hacia detrás y noté que alguien me tocó, eché a correr y ahora, ahora tengo una sonrisa muy grande y el pelo de color rojo. ¡Qué a gusto estoy en esta caja!
Me despertaron de nuevo los ruidos, volví a subir y otra vez los payasos estaban fuera de las cajas, había algunos en el suelo y otros encima de muebles y estanterías. Empecé a recogerlos.
Cuando ya me iba, estaban puestos en la puerta mirando hacia fuera, ya estaba muy asustado y no sabía qué hacer, caminé hacia detrás y noté que alguien me tocó, eché a correr y ahora, ahora tengo una sonrisa muy grande y el pelo de color rojo. ¡Qué a gusto estoy en esta caja!
Aarón Quintero